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15 de marzo de 2019

Poner nombre y apellido a las medidas que se pueden tomar para que el viñedo se adapte a los riesgos que implica el cambio climático y hacerlo teniendo en cuenta la zona concreta en la que ese viñedo se ubica, en este caso, Castilla La Mancha. Es la base del debate que se ha generado en VinoDiversidad, evento que se celebró ayer en el Centro Cultural La Asunción, de Albacete y que contó con grandes protagonistas del sector vitivinícola y expertos como Jordi Domingo, de la Fundación Global Nature (FGN). “Cuidar el suelo y fomentar su materia orgánica es una medida esencial para afrontar el déficit hídrico y las temperaturas extremas, dos de los principales cambios que traerá el cambio climático”, aseguró Domingo que, además, focalizó la atención en la idea de que el producto que se obtendrá del viñedo en 30 años será diferente a lo que obtenemos ahora. Por ello, es necesario un proceso de adaptación en el que “tiene más sentido apostar por la calidad que por la cantidad”, algo que, además, ayudará a diferenciar el producto en los mercados cada vez más competitivos. “El cambio climático se traducirá en un impacto no solo en la cantidad sino en la calidad de nuestros vinos. Más allá del viñedo también tendremos que introducir mecanismos, por ejemplo educar al consumidor, a nuevos perfiles de vino y a valorar nuestras variedades”, ha subrayado.

Así, la reflexión ha girado alrededor de la importancia de fomentar y conservar la biodiversidad en los viñedos como factor clave para la adaptación al cambio climático. Se ha discutido sobre la importancia del manejo de la vid en verde, de las cubiertas vegetales, las aportaciones de materias orgánicas procedentes de ganadería e industrias agroalimentarias y del manejo del agua, entre otros. El debate ha sido complejo y variado, pero se han alcanzado algunos puntos de unión un consenso en la necesidad de dar nuevos pasos en esta dirección, innovar y romper con los esquemas productivos actuales, con una apuesta por potenciar la transferencia de conocimientos desde la investigación a la comunidad agrícola.

En la misma línea se ha debatido que, a pesar de que la producción de grandes volúmenes es un recurso que actualmente aporta importantes beneficios a bodegas y cooperativas, existe una apuesta del sector por una diferenciación de los vinos. De hecho, es una tendencia que dicta el propio mercado y que está acelerando el cambio climático. Del encuentro se ha desprendido que en este camino son necesarios cambios desde la agricultura, pero también es imprescindible el apoyo decidido de la administración y la comercialización.

El evento se engloba dentro del proyecto europeo LIFE Agriadapt ha estado organizado de forma conjunta por la Fundación Global Nature (FGN) y el diario.es Castilla La Mancha. Además, ha contado con el apoyo de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla La Mancha, la Diputación de Albacete y la Denominación de Origen Manchuela.

La inauguración ha corrido a cargo del viceconsejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y La Mancha Agapito Portillo Sánchez y del presidente de la Diputación de Albacete Santiago Cabañero Masip. La directora técnica de la FGN, Amanda del Río, ha sido la responsable de realizar la introducción de las mesas en las que además de expertos, hubo representantes del sector viticultor. “Hay que transmitir una imagen de comarca preocupada por la conservación, por el cuidado del suelo y la biodiversidad, para crear un futuro fuerte. Y la responsabilidad es compartida, no sólo del agricultor, sino de toda la cadena agraolimentaria”, aseguró.

La iniciativa AgriAdapt

VinoDiversidad se engloba dentro del proyecto europeo AgriAdapt que pretende demostrar cómo diversas medidas pueden aumentar la adaptación al cambio climático de explotaciones ganaderas, tierras arables y cultivos permanentes. Además, trata de abordar los posibles beneficios ambientales de esas medidas. Las entidades participantes en el proyecto desarrollan acciones en estrecha colaboración con agricultores y ganaderos, administraciones, escuelas de ingeniería agraria y entidades privadas, con el fin de desarrollar resultados transferibles.

Es un proyecto apoyado por la Comisión Europea a través del instrumento financiero LIFE en la que participan la Fundación Global Nature en España y entidades de Alemania, Estonia y Francia.

Web del proyecto https://agriadapt.eu/

 

 

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