Humedales mediterráneos, un as en la manga frente al cambio climático

Los últimos informes corroboran que, si no se reducen de forma evidente las emisiones producidas por la actividad humana, el cambio climático será imparable. En la naturaleza encontramos grandes aliados, como los humedales, cuya adecuada gestión puede ayudar a la mitigación del cambio climático.

El 24 octubre se celebra el Día Internacional contra el Cambio Climático, a las puertas de la cumbre anual que realiza la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP26) en Glasgow. Los datos e informes obligan a tomar decisiones ambiciosas para evitar cambios irreversibles en el clima y paliar los efectos de los cambios ya producidos. Así, las últimas conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) estiman que la reducción de emisiones de GEI debe ser del 45 % en 2030 con respecto a los niveles de 2010 para no superar un aumento de 1,5 grados en la temperatura global respecto a los niveles preindustriales.

En este contexto, el proyecto europeo LIFE Wetlands4Climate analiza el papel de uno de los ecosistemas potencialmente más destacables en la mitigación del cambio climático: los humedales mediterráneos. “Los humedales en buen estado de conservación pueden ser sumideros y reducir la cantidad de GEI en la atmósfera, en cambio, si están alterados pueden convertirse en grandes emisores”, revela la técnica de Fundación Global Nature, Vanessa Sánchez. “El conocimiento generado en este proyecto va a permitir una acción inmediata, consistente en aplicar aquellas medidas de manejo y gestión que, manteniendo la salud ecológica de los humedales, aumenten su capacidad de retención de carbono y contribuyan en mayor medida a la mitigación del cambio climático”, explica el catedrático de Microbiología y Ecología de la UV, Antonio Camacho.

En septiembre, la ONU señalaba que, de mantenerse los actuales planes climáticos presentados por los diferentes países del mundo para hacer frente a la emergencia climática, las emisiones se reducirían un 12% en 2030, muy lejos de los objetivos marcados. Estos datos, recogidos en el Informe de Síntesis de Contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC por sus siglas en inglés) se actualizarán el 25 de octubre integrando los últimos compromisos adquiridos antes de la COP26 donde se prevé que ese porcentaje aumente.

“Está demostrado que la naturaleza juega un papel fundamental en la regulación climática.  Ecosistemas como los bosques y humedales presentan una gran capacidad de reducir la concentración de GEI en la atmósfera. Pero el tiempo juega en contra de las soluciones naturales con las que contamos. Los cambios en la naturaleza son lentos, incluso poniendo en práctica las medidas adecuadas. La reducción de emisiones generadas por el ser humano será la clave para lograr los objetivos marcados, y la COP26 de Glasgow se presenta como el escenario donde los países deberán intensificar los esfuerzos y comprometerse a tomar las medidas adecuadas para lograr este ambicioso reto”, matiza Sánchez..

 

NOTA DE PRENSA 22/10/2021

Redacción: Fundación Global Nature y Universitat de València

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