Durante siglos, la agricultura tradicional convivió con una gran diversidad de vida, especialmente en las zonas esteparias. La intensificación del campo y el abandono de esas prácticas han homogeneizado el paisaje y hecho desaparecer buena parte de sus insectos. Por eso estudiamos a los escarabajos tenebriónidos como indicadores de la sostenibilidad de los sistemas esteparios ibéricos: pequeños centinelas que nos revelan el estado de unos hábitats de los que depende cerca de la mitad de las especies europeas.
El proyecto
Nuestros paisajes agrarios se han basado durante siglos en la gestión del suelo mediante prácticas tradicionales y en el mantenimiento de manchas de vegetación natural, dando lugar a zonas de cultivo con una gran diversidad biológica; este es el caso de las zonas esteparias.
El actual abandono de prácticas tradicionales, y una agricultura más intensiva en el uso de agroquímicos y del suelo, han llevado a una homogeneización de los sistemas agrícolas a nivel local y paisajístico, y a una importante pérdida de hábitats naturales y seminaturales, impactando de forma drástica en la disminución o desaparición de las poblaciones de insectos.
Atendiendo a esta realidad, estudiamos cómo los escarabajos tenebriónidos podrían constituir un grupo indicador de la sostenibilidad de los sistemas esteparios ibéricos así como su capacidad de recolonizar para compensar de forma natural las extinciones locales de sus poblaciones. Aproximadamente el 50 % de las especies europeas dependen de hábitats agrarios, por lo que esta iniciativa añade esfuerzos a la conservación de la biodiversidad en estos espacios.
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