Más de 170 murciélagos encuentran refugio en los campos de tomate de Extremadura y actúan como control natural de plagas
Fundación Global Nature coordina un programa que demuestra cómo la fauna propia del paisaje agrario regula de forma natural las plagas del cultivo, con el apoyo de Nestlé y de Sustainable Agriculture Network (SAN).
Los campos de tomate de Miajadas (Cáceres) que proveen de materia prima a la fábrica de salsas de tomate Solís se han convertido en hogar de más de 170 murciélagos. Son los mismos animales que habitan de forma natural estos paisajes y que, al encontrar refugio junto a los cultivos, cumplen una función muy valiosa para el agricultor, porque se alimentan de los insectos que atacan al tomate.

Dentro de un programa coordinado por Fundación Global Nature se han instalado 30 cajas refugio junto a los campos de cultivo que proveen de materia prima a la fábrica extremeña de Nestlé. Tras dos años, más de 170 murciélagos las han ocupado y en cuatro de ellas ya se han detectado colonias de cría, una señal clara de que estos animales se adaptan bien a vivir en el entorno agrícola cuando el paisaje les ofrece cobijo.
Para Fundación Global Nature este caso ilustra una idea central de su trabajo, la de que el campo productivo y la naturaleza forman un mismo territorio. Un cultivo sano y una fauna viva se sostienen mutuamente. El murciélago que habita entre los tomates es, al mismo tiempo, biodiversidad que se recupera y un aliado real para quien cultiva.
Para medir ese papel con precisión, el programa analiza en la actualidad el ADN de 600 muestras de guano, el excremento de los murciélagos, con el fin de identificar qué insectos forman parte de su dieta. Este análisis permitirá confirmar con datos el alcance de estos mamíferos como controladores naturales de las plagas del tomate.
En los próximos meses se instalará además un nuevo modelo de “caja refugio inteligente”, capaz de registrar de forma autónoma y diaria la ocupación de los refugios. El objetivo es asentar poblaciones estables de murciélagos en la zona que contribuyan, año tras año, al equilibrio natural del cultivo.
El trabajo cuenta con la colaboración científica de los expertos del Museu de Ciències Naturals de Granollers, integrados en el Centro Tecnológico BETA de la Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya.
El programa se desarrolla gracias al apoyo de Nestlé, en el marco de su compromiso con la biodiversidad y la agricultura regenerativa Todo el tomate Solís que la compañía produce en su centro de Miajadas procede de cultivos que aplican técnicas de agricultura regenerativa, como las cubiertas vegetales, el uso creciente de materia orgánica o la conservación de zonas sin cultivar como refugio de fauna auxiliar.


