Castilla y León: desafíos y oportunidades en la agricultura

El proyecto LIFE Wetlands4Climate acaba de publicar los resultados de la encuesta, realizada a 54 agricultores de tres Comunidades Autónomas (Castilla y León, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana). En Castilla y León se realizaron 20 encuestas a personas relacionadas con la agricultura y la ganadería en el entorno de los humedales. Se detecta que la mitad de las personas encuestadas no valoran suficientemente los humedales a pesar de los valores naturales y ecosistémicos que representan y de formar parte de su espacio de trabajo. Aun así, resulta llamativo cómo se señala la conservación de la flora y la fauna y la protección del paisaje como los principales motivos para la protección estos ecosistemas, pero se obvian el resto de los servicios ecosistémicos que aportan, como la recarga de acuíferos o la fijación de carbono, que ni si quiera se contempla. Se abre aquí una interesante línea de trabajo con el sector agroganadero, de conocimiento y sensibilización sobre el valor de los humedales en el territorio.

En cuanto a las medidas agroganaderas realizadas e interés sobre su realización, debemos destacar que, aunque ningún agricultor cultiva en ecológico, hay un 30% que estaría interesado en realizarlo. El 15% evitaría dejar el suelo desnudo y un 25 % está considerando implantar infraestructuras ecológicas. Destaca la respuesta a la posibilidad de utilizar la paludicultura en sus fincas: una vez explicada, el 45% muestra interés en esta práctica.

En esta región se advierte que las plagas conforman el principal problema que afecta a la agricultura, haciendo hincapié sobre la necesidad de utilizar con mayor frecuencia los fitosanitarios para acabar con ellas. Este problema es achacado únicamente a la prohibición del uso del fuego tras el ciclo agrícola, sin tener en cuenta otros factores como la sobreexplotación del suelo o la falta de depredadores naturales.

En cuanto al cambio climático, las opiniones están muy equilibradas, entre aquellas personas que opinan se trata de un proceso natural y los que sí son conscientes de que la actividad humana es la causante de la variación del clima. Esto dificulta mucho la aplicación de medidas y recomendaciones para la realización de prácticas agrícolas sostenibles con el medio.

Global Nature subraya la importancia de estos resultados para definir estrategias de gestión que permitan conciliar la actividad agraria con la protección de los humedales. «Estamos analizando cuánto carbono es realmente capaz de retener un humedal en función de su estado de conservación y por primera vez, desde una perspectiva climática, qué medidas de gestión del suelo, la vegetación y el agua son las más apropiadas para maximizar la captura de carbono”, destaca la coordinadora del proyecto europeo y técnica de FGN, Vanessa Sánchez. 

La encuesta, forma parte del conjunto de acciones desarrollados dentro del proyecto europeo LIFE Wetlands4Climate cuyo objetivo es la gestión de humedales para que actúen como sumideros de carbono manteniendo su integridad ecológica y funcionalidad. Pese a su importancia, la Convención de Ramsar alerta que durante el último siglo han desaparecido más del 60% de los humedales del planeta.

Compartir

Publicaciones relacionadas