Intercambio entre Polonia y España sobre el aprovechamiento de la biomasa en humedales
El equipo de Fundación Global Nature ha viajado recientemente a Polonia en el marco de una acción de networking entre los proyectos LIFE4AquaticWarbler y LIFE AWoM, ambos centrados en la conservación del carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola), el ave paseriforme más amenazada de Europa continental. Para ello, la gestión del hábitat es fundamental.

Durante la visita, el coordinador del área de humedales de Fundación Global Nature, Antonio Guillem, se reunió con los socios de la organización polaca OTOP, liderada por Jarosław Krogulec, para fortalecer el networking y el intercambio de conocimientos entre proyectos dedicados a la conservación del carricerín cejudo. Además de conocer de primera mano las estrategias de gestión de la biomasa en humedales, la visita permitió analizar el tipo de maquinaria y las técnicas empleadas en zonas inundables.



El valle del Biebrza, en el noreste de Polonia, es un extenso mosaico de prados húmedos, turberas y canales que se inundan de forma natural cada primavera. Este paisaje abierto, dominado por carrizales y vegetación palustre, constituye uno de los últimos refugios europeos del carricerín cejudo, una especie que depende de estos ambientes dinámicos y bien gestionados. A pesar de la distancia geográfica, el Biebrza comparte muchas similitudes con los humedales donde trabaja Fundación Global Nature en España, como las zonas encharcables de La Nava (Palencia) o los espacios del entorno de Doñana y La Mancha Húmeda, donde también se busca mantener un equilibrio entre la conservación de los hábitats y el aprovechamiento tradicional de la biomasa. En ambos casos, los retos son parecidos: controlar la expansión del carrizo, conservar áreas abiertas aptas para la fauna y promover usos sostenibles que involucren a las comunidades locales. Esta semejanza hace que el intercambio entre OTOP y FGN sea especialmente valioso, al permitir contrastar soluciones técnicas y modelos de gestión adaptados a contextos distintos, pero con objetivos comunes.
La gestión de la vegetación es esencial para mantener los hábitats del carricerín cejudo, evitando que se cubran de cañas o arbustos y garantizando así zonas abiertas donde el ave puede alimentarse y reproducirse.

En Polonia, esta biomasa (principalmente heno) se recoge y se aprovecha de distintas formas: parte se destina a ganaderos locales como forraje o cama para el ganado, y otra se transforma en compost o pellets mediante maquinaria específica, incluyendo una peletizadora que permite su valorización energética. De este modo, la conservación se combina con beneficios sociales y económicos para las comunidades locales.



Este tipo de encuentros resulta esencial para identificar buenas prácticas transferibles, valorar su viabilidad en otros contextos y fomentar sinergias entre equipos técnicos de distintos países. Asimismo, estas experiencias contribuyen a reforzar la cooperación europea en conservación, promover la innovación en la gestión de hábitats húmedos y abrir nuevas oportunidades de colaboración futura y aplicación de soluciones sostenibles en España.

