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Europa vota in extremis si habrá una ley para restaurar la naturaleza

en Noticias 13 junio, 2024
  • La Ley de Restauración de la Naturaleza (LRN) vive un proceso excepcional dentro de los trámites europeos y se la juega debido al cambio de postura de países como Hungría
  • El objetivo de la normativa es recuperar parte de los ecosistemas degradados, qua alcanzan ya al 80% de los hábitats en Europa, y evitar la pérdida de biodiversidad

Pese a haber sido aprobada por el Parlamento Europeo, y negociada en los trílogos entre Comisión, Consejo de la UE y Parlamento, todo apunta a que la Ley de la Restauración de la Naturaleza se decidirá en el Consejo de la UE el 17 de junio, última votación de la actual presidencia belga, con muchas dudas sobre si saldrá adelante. Al menos el 80% de los hábitats de Europa está en mal estado, debido a la sobreexplotación a los que están sometidos. Ante esta realidad la ley marca como objetivo común y vinculante para todos los países recuperar el 20% de los ecosistemas degradados de aquí a 2030. Y lo hace impulsando a su vez el desarrollo de una agricultura sostenible y en armonía con el entorno, en la que los ecosistemas agrarios y naturales se beneficien mutuamente.

“Hablamos de la primera gran legislación sobre biodiversidad de la historia comunitaria que trata, por ejemplo, de detener la pérdida de insectos polinizadores o de no reducir los espacios urbanos verdes. Es una ley imprescindible porque sienta las bases para recuperar parte de la naturaleza perdida con el objetivo de garantizar el futuro del planeta.”, explica Vanessa Sánchez, responsable del área de Gobernanza en Fundación Global Nature.

Aunque desde su inicio la normativa provocó la división entre los grandes partidos, con una campaña de ataque y manipulación orquestada por parte del lobby agroindustrial europeo (Copa Cogeca) de la mano de la derecha y ultraderecha, lo cierto es que las negociaciones hicieron posible su aprobación en las tres fases del trámite. Fue durante el último tramo, con la vuelta a la aprobación definitiva del Consejo de la UE (normalmente con carácter formal), cuando saltaron las alarmas y se pospuso la votación definitiva ante un alto riesgo de fracaso . “Resulta inédito que, llegados hasta aquí, con una Ley muy rebajada, con unos trílogos que consiguieron grandes acuerdos, ahora pueda caerse en una votación que debería ser un mero trámite”, apuntilla Sánchez.

“Si la Ley no se aprueba el próximo día 17 mostrará que no estamos entendiendo la situación en la que nos encontramos y supondrá pérdida de derechos de los ciudadanos: estamos hablando de recuperar la naturaleza que nos permite alimentarnos, respirar y evitar el aumento de temperaturas extremas”, añade Sánchez.

Apoyo de grandes empresas y de la comunidad científica 

El mundo de las empresas y la comunidad científica han mostrado en diferentes momentos su apoyo a la LRN. La última muestra llega por parte de más de 50 empresas, entre las que están nombres como Coca-Cola, Iberdrola o H&M, que han reiterado en una carta la necesidad de sacar adelante la normativa. “Las empresas y asociaciones empresariales belgas y europeas abajo firmantes, pedimos a la presidencia belga del Consejo que garantice la adopción urgente de la Ley de Restauración de la Naturaleza de la UE, tal y como acordaron los colegisladores en noviembre de 2023 y adoptó el Parlamento Europeo en febrero de 2024”, dice la misiva.

La presión sobre los estados y la presidencia belga para que la ley sea aprobada ha ido llegando por diferentes frentes: este año hubo otra carta de ministros de Medioambiente y desde 2023 existe una gran campaña dirigida por decenas de científicos y organizaciones defensoras de la naturaleza, junto a un centenar de grandes empresas como Inditex, Nestlé, Danone, Unilever o Ikea que acumuló cientos de miles de firmas ciudadanas.  De hecho, a finales de mayo, la última comunicación de la comunidad científica es del pasado 31 de mayo, en la que volvía a expresar su preocupación.

“Desde Global Nature insistimos en que es fundamental para el futuro de Europa que esta Ley salga adelante, estaremos en Bruselas el próximo día 17 de junio coincidiendo con la votación”, concluye Sánchez.

Existe una posibilidad de que finalmente el día 17 no se realice la votación ya que a estas alturas de la semana ya debería haberse publicado la agenda. En ese caso, la ley quedaría en el limbo sin un futuro cierto, algo completamente inusual.