El Baldío de Talaván

Entre el monte mediterráneo de Monfragüe y los Llanos de Cáceres se ubica EL BALDÍO DE TALAVÁN, una dehesa de 232 ha adquirida por la Fundación Global Nature en 1993 como finca demostrativa donde ensayar un manejo sostenible agroganadero que además de productos como la carne o la miel produzca naturaleza y genere espacios para las especies más emblemáticas de nuestra naturaleza.

Te invitamos a conocer El Baldío y nuestra experiencia de gestión bajo criterios de agrosilvicultura regenerativa.

El Baldío sirve como espacio para aprender, ensayar y demostrar cómo se gestionan los pastos bajo un modelo de agrosilvicultura regenerativa.

Además esta finca sirve de escaparate para mostrar los beneficios de este enfoque, y proporciona una experiencia de aprendizaje práctico. Como espacio de encuentro estamos encantados de recibir visitas. Queremos aprender y enseñar, en este espacio ideal para la investigación y la formación de ganaderos.

FGN gestiona El Baldío para mostrar a otros los beneficios de un manejo rotacional, y de un planteamiento agrario regenerativo. Este modelo nos sirve para 

  • Aprender a crear valor económico, social y ambiental en una dehesa con limitaciones (tipo de suelo, agua disponible…)
  • Funcionar como espacio educativo
  • Apoyar a otros ganaderos en su transición hacia modelos sostenibles

CLAVES PARA UNA GESTIÓN SOSTENIBLE 

  • REGENERACIÓN
  • PASTOREO
  • AGUA
REGENERACIÓN

La conservación de una densidad óptima de árboles  es fundamental para el mantenimiento de la dehesa. Siguiendo la evaluación de pastizales con la metodología GRASS evaluamos dos veces al año la cobertura arbustiva, el estado de salud del arbolado adulto y la presencia de regeneración.

De acuerdo al Plan de Ordenación Forestal, se realizan de forma periódica densificaciones de arbolado en las parcelas de la finca donde se establece necesario, además de otros trabajos como podas de formación. 

PASTOREO

Desde el año 2018 se realiza de manera bianual una evaluación de pastizales, siguiendo la metodología GRASS que permite obtener información sobre el éxito de las actuaciones implantadas.

El ganado, es considerado dentro de este proyecto como una herramienta generadora de biodiversidad. Su papel como herbívoro y su impacto positivo son planificados en El Baldío, poniendo al ganado en el lugar correcto y en el momento correcto

AGUA

Maximizar el tiempo que el agua de lluvia pasa en la finca es uno de los grandes retos para el mantenimiento de suelos vivos y pastos biodiversos. Por ello, se está realizando de manera progresiva líneas clave en el proyecto.

La clave es el ganado

Desde nuestra creación mantenemos un rebaño de razas autóctonas: vaca blanca cacereña, oveja merina negra y diferentes razas de gallinas en peligro de extinción (negra castellana, andaluza perdiz, castellana codorniz y extremeña).

Según datos oficiales, más del 80% de las razas de ganado autóctono españolas se encuentran en peligro de extinción, entre las que se encuentran dichas especies.

Promovimos la creación de la asociación de criadores de raza blanca cacereña, y conseguimos que se creara el libro genealógico de la raza. Estas especies son un patrimonio natural que debemos proteger y para ello colaboramos con entidades como el Centro de selección y reproducción animal de Extremadura (CENSYRA) y el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) que nos cede gallinas de 4 razas para hacer un análisis de la calidad del huevo en extensivo. 

Desde 1993 trabajamos en la conservación de la dehesa pero 2020 es un hito en la historia de esta finca al ponerse en marcha su gestión bajo un nuevo modelo de pastoreo rotacional. Allí, y gracias al Grupo Operativo GoDEHESA se han emprendido acciones como el diseño con líneas clave del suministro de agua para el ganado, o la recuperación de superficies de pastos de alto valor natural.

El ganado, parte de la solución
Los herbívoros, sobre todo en climas mediterráneos, fueron y son fundamentales para mantener vivos los suelos. El responsable de conseguir que esos herbívoros, hoy ganado, sean parte de ese equilibrio, que antes llegaba de forma natural, son las personas; ellas manejan el ganado y toman las decisiones en el sector agrario. En El Baldío la experiencia nos ha demostrado que existen muchos beneficios para el suelo y mejoras productivas cuando la dehesa se maneja mediante un pastoreo rotacional. Gracias a un trabajo planificado, el ganado garantiza la materia orgánica necesaria en el suelo con el estiércol y fomenta los procesos necesarios para mantenerlo vivo porque come y pisa. 

“No es que el ganado esté en el campo, es que trabajemos de forma correcta con ese ganado. Con la figura del pastor. Se trata de que sea de la forma más parecida a cuando eran salvajes, recuperar ese llamado ‘efecto manada’, es decir, que se mueva junto y en periodos concretos. Y ahí entran en juego prácticas como el pastoreo rotacional, para recuperar prácticas como el redileo o la trashumancia”. Laura García, gestora de la finca El Baldío de Talaván.  

El Baldío es además una finca perfecta para aplicar iniciativas como el Observatorio Agrario de Biodiversidad, una apuesta por crear una red de monitoreo de la biodiversidad agraria que pueda evaluar los impactos de los distintos manejos agrarios. Recogemos información en esta dehesa para así ensayar previamente metodologías que luego proponemos a otros. 

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